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Jaime Vargas, orgullo mexicano que trasciende fronterasPor Gabriela Jiménez BernalLlegar a ser un primer bailarín no es nada sencillo. Y si lo es en nuestro país, más aún en el extranjero. Sin embargo, México ha heredado un gran ejecutante que además de los logros obtenidos en tierra azteca, está cosechando éxitos en el exterior. Es Jaime Vargas, pieza clave en la conformación de la reciente historia del ballet nacional. Un intérprete que se propuso sobresalir en el mercado internacional y lo ha conseguido. Y es que después de ser primer bailarín de la Compañía Nacional de Danza, ahora forma parte de las filas de una reconocida agrupación: Royal Winnipeg Ballet, que fue fundado en 1939 por Gweneth Lloyd y Betty Farrally. Mejor aún, ha sido nominado para participar en el XV Prix Benois de la Danse 2007. Y no es un certamen cualquiera, pues es considerado como el Oscar de la danza. La importancia de este encuentro radica en que presenta los últimos logros dancísticos en el mundo entero; reconoce a los representantes, direcciones y las escuelas de danza en el mundo, y demuestra la ayuda material a los veteranos del ballet por medio de los ingresos de la gala que se transfieren en la forma de ayuda material personal a los veteranos del ballet clásico en Rusia. El que Jaime Vargas haya sido nominado para este galardón ya es un gran logro, porque sólo los grandes han tenido ese privilegio. Basta mencionar los nombres de Boris Eifman del Ballet de San Petersburgo, Ana Karenina o Ekaterina Kandaurova del Teatro Marinsky. Su éxito no es cuestión de suerte. Es resultado de una entrega desmesurada a una profesión que ama desde pequeño. Inició su formación dancística a los 14 años de edad con una gran maestra: Tita Ortega, directora del Centro de Arte y Ballet. Se graduó con honores y presentó con éxito su examen en la Royal Academy of Dance. Fue en 1989 cuando hizo su debut en la Compañía Nacional de Danza, donde permaneció los últimos años antes de viajar a Canadá. También ha formado parte de otros Grupos, como La Jeune Ballet de France, el Ballet Concierto de Puerto Rico, Delfos Danza Contemporánea y el Ballet de Monterrey México. Vargas sobresale por su calidad técnica y porte en el escenario. Es un bailarín tenaz y elegante, de ahí que mucha gente le apueste a su trabajo y le ofrezca apoyos para que siga creciendo como bailarín. Sobresalen las becas que recibió del London Studio Centre en Inglaterra, y del Australian Ballet Shcool en la cual se graduó en un post grado de Ballet Clásico. Su trayectoria impecable le ha servido para ser invitado a participar en muchos concursos, sobresaliendo el Quinto Festival Internacional de Danza en Paris Francia, en el cual ganó la medalla de plata. También fue finalista de la segunda competencia de Danza en Nagoya Japón, y obtuvo la medalla de plata en el Primer Concurso de Ballet en Guadalajara, Jalisco. Por la limpieza de sus ejecuciones, Jaime Vargas se ha ganado el derecho de interpretar los roles más importantes de los principales ballets, tales como Giselle, La Bella Durmiente, Don Quixote, El Cascanueces y Carmina Burana, entre otros. Dentro del certamen en el que está nominado, bailará La Flauta Mágica de Lev Ivánov, con música del compositor italiano Riccardo Drigo. La fecha esperada es el 22 de mayo, cuando se llevará a cabo la competencia en el Teatro Bolshoi de Moscú. Obtenga o no el triunfo, Jaime Vargas ya es un ganador, porque ha logrado sobresalir como un primer bailarín en la escena nacional e internacional. |
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